domingo, 17 de febrero de 2013

EL SIGNO DE PISCIS

PISCIS, EL PEZ

Del 18 de febrero al 20 de marzo


¡Hola a todos los seguidores de los signos y felicidades en los días venideros!

Ya llega el último signo del zodiaco y el más complejo también. 
¿Quién de vosotros al conocer profundamente a un Piscis habréis pensado "es buena gente" pero muchas veces no los entiendo ¡qué raros son!". 
Vamos a conocerlos un poco más. Siempre aviso de que los planetas y signos de la carta natal nos dará su personalidad completa. 

Ver a un Piscis de cajero en un banco, o de presidente, incluso, te encontrarías frente a un ejemplar muy raro. Son muy pocos los de este signo que pueden aguantar verse confinados durante largo tiempo en un solo lugar. Tendrás mas suerte si los buscas en una sesión de espiritismo, o visitando una galería de arte, aunque también es posible en un convento o monasterio, lo mismo que si te vas a un concierto, cine, teatro, ONG y asociación de escritores.
Cuanto más creativo y artístico, más ocioso y esotérico sea el ambiente, mas peces encontrarás.
El Pez te dejará impresionado con su naturaleza ociosa y el encanto de sus modales. La mayoría de las restricciones lo dejan indiferente, si no le privan de su libertad de soñar y de ir buscando su camino en la vida. Más indiferente se queda aún ante los insultos, las recriminaciones y las coléricas opiniones de otra gente. Son muy pocas las cosas que le mueven a una acción o a una reacción violenta. Claro que el Pez no es totalmente apático; también tiene su genio. Cuando por fin se exaspera, puede ser mordaz y sarcástico, y demostrar que es rápido y cáustico de lengua.
Él no juzga a nadie, sea ladrón o asesino, drogadicto, pervertido, pecador, santo, hipócrita o mentiroso. Si es un neptuniano típico, la avaricia, la lujuria, la pereza y la envidia no despertarán su crítica colérica. Su comprensión fluye de el, junto con cualquier ayuda practica que pueda ofrecer. Percibe todos los vicios y todas las virtudes, y conoce todas las añagazas. Por eso son muchos los Peces que visten el hábito de sacerdote o del monje y pasan la vida en la contemplación y en la plegaria.
Su primer instinto es ayudar. Hay Piscis que son ásperos y bruscos, pero eso no es más que una frágil máscara que se ponen para protegerse.


EL HOMBRE PISCIS

Dedicada a : Javier F.

Es evidente que tiene un atractivo fantástico para cualquier chica.
Un hombre Piscis no tiene prejuicios; jamás juzgará a un indio sin haber caminado unos cuantos kilómetros con sus mocasines, ni a un nudista sin haber probado a andar descalzo. E incluso entonces será comprensivo y no exagerará la nota crítica. Piscis escasea en acusaciones frías y abunda en cálida tolerancia. Se esforzará incluso por entender a su suegra, y ¿cuántos son los hombres que lo hacen? El varón de Neptuno posee una rara simpatía de espíritu. Sus amigos confían en él y no se preocupan nunca de que algo pueda escandalizarle; hace falta una bomba de demolición para escandalizar al Pez.
Alguna vez te encontrarás con una victima de la influencia desfavorable de Mercurio, que hable muy rápido, con fluidez y frecuentemente. Pero el neptuniano típico es lento en el hablar, sosegado en el pensar, y trata de no meterse en lo que no le importa, aunque esté continuamente abrumado por los problemas de amigos, parientes y vecinos, que fluyen hacia él atraídos por su don de escuchar. También tu sentirás la tentación de confiarle tus pequeñas preocupaciones: que se te ha roto el secador del pelo, tu padre está con sinusitis y el saldo del banco no te da exacto, pero trata de evitarlo. Si hay algo que un marido o un novio Piscis no necesita, es que lo carguen de más tribulaciones. Ya ha recibido bastantes a lo largo de todo el día. A montones. Cuando está contigo, necesita un alivio. El varón no tiene la intención de abusar del Pez; simplemente, no se dan cuenta de que la naturaleza de Neptuno es tan receptiva que se empapa de todas las vibraciones que hay a su alrededor, buenas o malas, alegres o terribles, oscuras o luminosas. Esa vida de esponja espiritual puede ser psíquicamente agotadora, cualquier místico te lo dirá. (Muchos de ellos son Piscis.) Su sensibilidad significa que percibe vívidamente las emociones de quienes buscan su oído y llegan a su corazón. El varón Piscis suele necesitar largos periodos de descanso. El alma de Neptuno debe estar sola a veces, para que pueda dejarse atravesar por brisas refrescantes que curen las heridas de todos esos problemas vividos a través de otros y la devuelvan a su individualidad serena e impoluta. Por ello, nunca incomodes a un hombre Piscis en sus momentos de silencio, que los necesita como el pan. Si tiene ganas de estar solo o de salir a caminar solo, déjale que vaya. Demasiada soledad de dos puede arruinar la belleza del amor de Piscis, que necesita espacio para crecer sin enmarañarse.
Recuerda que el Pez es sensible y que es fácil herirle. Su timidez se debe a que percibe dolorosamente sus propias limitaciones, sean cuales fueren, y las siente agudamente. Necesita saber que sus virtudes son reconocidas por alguien a quien él admira. Jamás debes de alentarle y estimularle. Es probable que haga incursiones por el yoga y el zen, o que experimente con las ciencias ocultas, y también que se interese por la astrología y la numerología, e incluso por la reencarnación. Como el Escorpio, en él es innata la com-prensión de los principios esotéricos, y por lo general esas cosas le hacen bien: le ayudan a mantener la estabilidad de sus emociones y ofrecen un objetivo a su vívida imaginación. Los hombres Piscis se alteran de vez en cuando, pero es raro que su cólera sea violenta o duradera. Cuando ha pasado, las aguas vuelven a su placidez y la vida es tan pacífica como antes.
No tendrá grandes arrebatos de celos o, si los tiene, como es por naturaleza un actor excelente (si se le permite que practique) pretenderá haberlos superado. Pero, con toda su cualidad tierna y poética, es un hombre, de manera que, una vez dicho y hecho todo, esperará que le seas técnicamente leal. Sin embargo, es posible que tú tengas que dominar tus celos, porque el Pez tendrá afectuosos amigos de ambos sexos y acudirá a su llamada, a veces a horas insólitas. Es sociable por naturaleza, no puede evitarlo, y es un rasgo
peligroso si tú eres del tipo violentamente posesivo.
Enamorado, Piscis necesita apoyo emocional, es decir, que le brinden renovada tranquilidad y confianza.
Tal vez hayas leído o te hayan dicho que Piscis es el signo de los que se <<deshacen>> y eso puede haberte puesto nerviosa y en actitud negativa, pero no te dejes asustar. Es verdad que siempre hay en ellos una cierta tendencia en este sentido, pero tú limítate a <<volver a hacerlo>>, como harías con un paquete que se ha desatado. Si aseguras bien los nudos, no sucederá con frecuencia.


LA MUJER PISCIS

Dedicada a:  Isabel C. Isabel V. Lourdes C. Merche S. Montse H. Pepi C. Carmen S. y Rosa (mi primera paciente de Reiky)

La cola hacia la derecha, y por favor, no amontonarse. Es posible que no haya bastantes mujeres Piscis para que cada hombre tenga la suya, pero eso no es razón para indisciplinarse. Tendréis que respetar los turnos y esperar la mejor suerte. Incluso sin astrología se han difundido los rumores referentes a los encantos de la mujer Piscis.No es sorprendente que Piscis sea un trofeo. La mujer neptuniana, casada o soltera, rara vez trata de hacerle sombra al hombre que está a su lado. No tiene el mas remoto deseo, neurótico u oculto, de dominarle de ninguna manera.
La muchacha Piscis es una serena y acogedora rada de tranquilidad para su orgulloso macho, lejos del ruido del tráfico y del repiqueteo de las máquinas de la oficina.
Tras una breve conversación con ella, un hombre se relaja instantáneamente. Se imagina un cálido fuego restallante en una noche de invierno, o se ve tendido en una hamaca, un fragante día de primavera, sin que nadie le incomode.
Como el Pez nada al mismo tiempo en ambas direcciones, ella se adapta con toda facilidad a situaciones conflictivas que destrozarían los nervios de otras mujeres. Claro que, de vez en cuando, en la superficie habitualmente placida de su corriente de pensamiento pueden asomar como burbujas algunas palabras ásperas y un parloteo irritable. 
Las personas confían en ella y le cuentan todos sus secretos. Como el hombre Piscis jamás juzgará a los demás. Su capacidad de percepción y empatía hacía el prójimo, es algo innato que la llega a convertir en una profesional del alma.

La mujer Piscis dará todo su corazón a sus hijos, salvo esa gran porción que reserva para ti. Los amará a todos, pero tendrá cierta preferencia por los más feos, más débiles, más pequeños o enfermizos.
Las mujeres regidas por Neptuno son las que pueden demostrar mayor capacidad para entender la timidez de los niños y los sufrimientos del crecimiento de las torpes chiquillas adolescentes. Una madre Piscis teje sobre cada cuna la leve telaraña de mil sueños. Sacrificará cualquier cosa para que sus hijos tengan todo lo que ella no pudo disfrutar de niña. Es posible que sea demasiado tolerante con ellos; se le hace difícil imponer disciplina, y hay que hacerle comprender que la falta de firmeza puede ser tan negativa como el desapego y el descuido.


3 comentarios:

  1. muy interesante,me encanta leerlo haber si alguien coincide.besos

    ResponderEliminar
  2. Como siempre, me encanta leer las entradas del blog. En este caso, Piscis! Tres de las personas que más quiero, son de ese signo y son, ciertamente, como las describes aquí. Un saludo!!

    ResponderEliminar
  3. Hola, espero se sientan identificados en algunas cosas los piscianos! Gracias por vuestros comentarios!

    ResponderEliminar