lunes, 1 de octubre de 2012

EL BEBÉ/NIÑO LIBRA


EL BEBE/NIÑO LIBRA
DEDICADO ESPECIALMENTE A XAVI







<<Vaya, ¡que bebé tan hermoso!>>. Los padres de los bebés de octubre oyen con tanta frecuencia estas palabras que bien se les puede perdonar que se enorgullezcan. El pequeño Libra parece efectivamente un ángel rosado y regordete, sacado de las páginas de un libro de cuentos. Con su expresión dulce, y esos gratos rasgos venusianos, tan bien equilibrados, es encantador. Rara vez ocurrirá que, furioso y con la cara congestionada, chille y patalee en su cuna, o que aplique a mami un puñetazo en la nariz mientras ella procura darle el biberón. Es demasiado cortes para tan agresivas diabluras. Tiene un hoyuelo en el mentón, como la mayoría de los bebés Libra? ¿Lo encontraste? Bueno, pues, como un juego simplemente, podrías buscar la última pagina del Libro del Bebé y anotar algo que solía decir la abuelita: <<Mentón con hoyuelo, diablo cojuelo>>.

Es posible que sea alguna mañana mientras él está sentado a la mesa, removiendo lentamente con la cuchara un plato primero, después el otro. El plato de la derecha contiene el huevo escalfado, preparado como a él le gusta. En el de la izquierda está la avena cocida, bien cubierta de azúcar moreno, como a él le gusta. Los dos se están enfriando sin que él haya probado bocado. ¿No tendrá apetito? Si, se muere de hambre. ¿Tendrá fiebre? No, está perfectamente. ¿Está enfadado por algo? No, de ningún modo. Entonces... ¿por qué sigue ahí inmóvil y obstinado, jugando de esa manera con la cuchara y sin probar bocado?
Porque no acaba de decidirse sobre que comer primero, si el huevo o los cereales. Y tú aumentaste la confusión al darle un vaso de zumo de naranja y una tostada, intentando tentarle. Fue un error. Ahora, será ya imposible que llegue a decidirse. Mejor que, por hoy, te olvides del desayuno. Y mañana por la mañana, dale una cosa cada vez. Primero el zumo de naranja. Se lo bebe. Después los cereales. Se los come. Ahora el huevo. Le encantan. Y por fin la tostada. Mientras él siga ahí, masticando alegremente, tú no podrás creer que se haya comido todo el desayuno en menos de diez minutos. Pues acabas de aprender la lección más importante que hay que saber para criar a un niño Libra: nunca le hagas elegir, pues es incapaz de tomar decisiones. En la escena siguiente, tú apareces contándole a alguna amiga lo terco que es tu hijo Libra por ponerse los calcetines. No seas injusta. Terco es un niño de Tauro, pero no Libra. Lo que pasa es que tú tratas de hacer que decida deprisa que calcetín ponerse primero en que pie.
Los tonos chocantes y chillones pueden provocar constantes altibajos en su equilibrio emocional. Todos los matices del azul y los tonos pastel le calmaran eficazmente. Ponle música –pero suave– Los niños Libra son expertos en ablandar corazones. Tienen una forma de ser tan encantadora, son tan dulces sus zalamerías, y ¿quién podría resistirse a esas sonrisas y esos hoyuelos? Sus modales dulces y cariñosos pueden convertir a sus padres en dos genios benévolos que le conceden hasta el último de sus deseos.

2 comentarios:

  1. Qué bonito nena!! Has descrito a mi hijo. Es tal y como lo has escrito, el granujilla... El hoyuelo, sobretodo! Y lo zalamero... bueno, a eso no le gana nadie. Lo de las decisiones, clavado, no se le puede atosigar porque se colapsa. Bueno, en fin, genial! Me ha encantado. Besos, Cris.

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  2. Me alegro que te haya gustado. Así lo entenderás un poco mejor. Es difícil elegir para un libra!! Cosa que para un tauro ni se lo plantea.
    Besitos

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