sábado, 21 de abril de 2012

TAURO



TAURO, EL TORO 
Del 21 de abril al 21 de mayo

Con un poco de retraso llegan los toritos. Quiero que entendáis con el redactado de abajo que no todos los tauro son de ese modo. De hecho sólo he conocido a 2 tauros que utilizan los monosílabos: sí, no. Lo que sí es cierto es que a los tauro les gusta la tranquilidad, no le gustan los cambios, la buena mesa, la lectura en un buen sofá y que no le molesten cuando se encuentra disfrutando de esos momentos.
Sobre todo para un típico tauro "la pela es la pela" y muchos de ellos irán mirando al suelo para ver si encuentran algo.

–Aquí me quedaré –dijo–,
de vez en cuando durante días.
Tú cuídate del sentido
que los sonidos se cuidarán ellos solos.

Como reconocer a Tauro
Los lugares mas adecuados para buscarlo serán una granja, un banco o una agencia inmobiliaria, pero también se le puede encontrar pastando en otras praderas. Hay Tauros ingenieros, estrellas de cine, oficinistas, jardineros, reyes y reinas, deshollinadores, carniceros, panaderos y fabricantes de velas. Pero el Toro se caracteriza siempre por su actitud fuerte y silenciosa. Hasta que no llegue uno a conocerle un poco a fondo, sus monosílabos mas largos serán probablemente <<Si>>, <<No>>, <<Gracias>>, <<Hasta luego>>, y frecuentemente <<Aja>>, como sustituto de <<No>>. Si al nacer tuvo fuerte influencia de Géminis, Aries o Sagitario, es posible que sea un poco mas garrulo y camine con mas flexibilidad, pero el Toro típico es preferentemente lento en el movimiento y parco en el hablar.
Como Gibraltar, es sólido y firme y nada altera su tranquilidad. Se le puede arrojar agua encima o encenderle fuego entre los pies. Se le puede golpear el pecho con los puños cerrados, clavarle el fuego de miradas hipnóticas o gritarle a voz en grito: Tauro no se moverá un centímetro. Una vez tomada su posición, se cruza tranquilamente de brazos y se sienta sobre los talones. Exhibe un mentón bastante prominente, dilata las narices, echa atrás las orejas... y tú te aguantas.
Es raro que el Toro se lance a atropellar a alguien. Lo que quiere es simplemente que le dejen solo. No le molestes y se sentirá satisfecho. Presiónale y se mostrará obstinado. Empújale demasiado, fastídiale en exceso, y prepárate entonces para una furia violenta. Es capaz de aguantar durante meses y años, exhibiendo un dominio y un control perfectos, aspirando la fragancia de las flores y haciendo caso omiso del nervioso bullicio que le rodea. Hasta que algún día inesperado un imprudente le ponga una pajita de mas sobre los anchos lomos. Entonces bufará, empezará a arañar la tierra, entornará los ojos... y se lanzará a la carga. ¡Apártate del camino con toda la rapidez que puedas y corre para salvar la vida! La irascibilidad taurina rara vez se despliega de manera impulsiva, pero cuando el Toro se enfurece es capaz de destruir todo lo que encuentra en su camino, aunque sea un Escorpio. Pero destruir no es la palabra; demoler habría que decir más bien. Y puede pasar un tiempo antes de que se deposite de nuevo el polvo y vuelva a reinar la paz. Hay Tauros con tanta capacidad de control que en toda su vida no cargan mas que una o dos veces. Hasta los de genio mas vivo apenas si estallan un par de veces al año, y ya es mucho. Con todo, es mejor tener presente que, por lo general, Tauro no se enoja o fastidia sólo un poquito. Si el incidente es lo bastante importante como para quebrantar la normal placidez de sus emociones, lo que hay que esperar no es un enojo cualquiera, sino una furia ciega.

LA MUJER TAURO
DEDICADA A MIS DOS TORITAS PREFERIDAS "CRIS" Y "PILI"

Afuera, la escarcha –la nieve cegadora, la furia sombría de la tormenta de viento–, adentro, el rojizo resplandor del fuego y los niños en su nido de alegría.

Lo que busca es un hombre de cuerpo entero, porque sabe que ella es una auténtica mujer, y está orgullosa de serlo. Para ella, ser mujer no significa necesariamente ser una coqueta incorregible, una cabeza hueca o una gatita que se finge débil para salirse con la suya. No tardarás mucho en darte cuenta de que tiene su propia opinión, y de que es lo bastante fuerte como para no necesitar ponerse fastidiosa para conseguir su objetivo.
Generalmente, la mujer Tauro encierra en sí el autodominio suficiente para sujetar un tiro de caballos (lo que da justa idea de la fuerza oculta de su voluntad), si decide ejercitarlo. Y esperamos que así sea. Con ascendente en Aries, Leo o la Luna puede esperarse de ella alguna que otra crueldad o frecuentes tormentas emocionales, y con fuertes influencias de Piscis o de Géminis en su carta natal es posible que sea mas inquieta e indecisa, pero la típica mujer Tauro practica el dominio de sí en todos los ámbitos de la vida y casi continuamente. Y es bueno que eso ocurra, porque su exterior normalmente plácido oculta una naturaleza sensual que vale la pena investigar un poco.
Los hombres aprecian siempre su generosa tendencia a tomar a la gente como es, sin reticencias. Se siente tan cómoda con un hombre de ciencia que venga de estudiar las moscas tse tse en el Congo como con el tragaespadas del circo. Los dos hacen aquello para lo que nacieron, ninguno de los dos es un impostor, y eso es lo que a ella le interesa. Sus mejores amigos pueden ser criaturas raras ( recordemos a Delwa o A.).Pero siempre se tratará de seres reales, no maniquíes ni estatuas. Cuando tropieza con alguien que le disgusta, la mujer Tauro no inicia una campaña para destruirlo, ni enfrenta o desafía sus ideales y sus motivos. Lo evita, simplemente. Con sus enemigos puede mostrar una helada indiferencia, pero si tú te cuentas entre sus amigos, te será leal a través de todas las vicisitudes. Su decisión de serte fiel hará que la amistad sea duradera.
Puedes descuidar totalmente tu aspecto o ponerte flores en el pelo, si eres su amigo, de alguna manera ella justificará tus acciones. Hay un pequeño detalle, claro: ella espera tercamente de la otra persona su misma fidelidad ciega y su invariable lealtad. Y si a cambio de la suya no le ofreces una devoción total, puede enfurruñarse en un rincón como una triste nube gris de resentimiento acumulado.
Tauro no es una mujer dominada por objetivos estrictamente mentales, sin que eso quiera decir que no sea inteligente y despierta. En cuanto a seso, está a la altura de los hombres y de las mujeres más dotadas, pero no le preocupa demasiado entender la teoría de la relatividad ni complacerse en abstracciones. Los títulos universitarios múltiples no la fascinan ni la impresionan; uno es suficiente para ganarse su respeto. Una mentalidad práctica, el sentido común y la capacidad de entender lo fundamental de cualquier tema son lo esencial en ella. Pero la típica muchacha Tauro no es una intelectual que se divierta leyendo a los filósofos, y las ideologías intrincadas no son su fuerte. Su pensamiento es práctico y sólido, sin adornos ni demostraciones de calistenia mental. Tiene los pies bien plantados en la tierra, y en sus firmes talones no hay el menor indicio de que puedan asomar alas. Es raro que las mujeres Tauro sean inquietas (a excepción de los planetas que intercedan en su carta natal); no pierden ni la cabeza ni el equilibrio.
Es raro encontrar a una mujer Tauro acomodando en un jarrón unas cuantas flores artificiales. Para ella las flores deben ser reales y tener su propia textura o fragancia. En primavera y en otoño recogerá enormes ramos de retama y dulcamara, y en verano llenará la casa de grandes dalias y crisantemos. Su perfume será por lo común exótico y persistente, aunque algunas Tauro se inclinan en sentido opuesto y prefieren la fragancia de un cutis y un cabello limpios hasta la exageración. A las muchachas de este signo les conmueven indudablemente las sábanas recién lavadas e impregnadas del suave olor del sol, o el aroma delicioso del pan que se cuece en el horno. Les levanta el ánimo el olor del diario de la mañana, la emanación embriagadora de la hierba recién cortada después de una lluvia de primavera, la de una vela de cera al arder o el humo que se eleva de una pila de hojas otoñales. Que esto te sirva de advertencia para usar una buena marca de loción para afeitar, frotarse detrás de las orejas con un trozo de periódico húmedo, meterte una hoja medio quemada bajo la solapa y conectar el sistema de riego antes de darle el beso de las buenas noches. Los olores desagradables la afectan con la misma intensidad (aunque le chifle la comida china) en sentido opuesto. No es una mujer a quien le gustaría tener en su casa un zorrino, aunque lo hubieran desodorizado. No la lleves a comer pescado frito sin llevar contigo un aromatizador de ambientes. El problema está en el olor de la fritura; la fragancia del pescado fresco recién sacado del agua es otra cosa: es natural. Tampoco un esta-blo ofenderá sus delicadas narices. Otra vez, Madre Natura. Si quieres que tu cortejo termine en un éxito olfatorio, tendrás que hacer una lista minuciosa.
También los colores exaltan sus sentidos, cuanto más intensos mejor. Todos los matices del azul te ayudarán a debilitar su resistencia, al igual que el rojo y el rosado. Cuando la vayas a visitar, ponte una corbata azul y una camisa de color rosado fuerte, pero no al mismo tiempo. Recuerda que Tauro también tiene el instinto de la armonía, y no querrás parecer un jardín de infancia mixto.
En la comida exigirá el sabor justo, y generalmente será generosa con los condimentos (a no ser que tenga ascendente en Virgo o en Capricornio). No te olvides de lleva rla a lugares donde haya excelentes cocineros, porque una magra hamburguesa y una inexpresiva sopa de guisantes la dejarán emocionalmente fría. Si tienes suerte, será ella quien te invite a comer algo preparado en casa, y lo más probable será que le hayas pedido su mano antes del postre. Cuando una chica de este signo se ata el delantal,no es para preparar tostadas con canela. Siempre será buena idea, si vas a visitarla, ir con el estómago vacío. La Tauro típica puede conquistarte cocinando, y su cocina es una verdadera trampa para cazar hombres.
Los sonidos armoniosos y los efectos visuales bellos la atraen como un imán. La mayoría de las Tauro tienen notable talento para la música y el arte o saben apreciarlos, en todo caso. Es posible que sean muy buenos los dibujitos que hace distraídamente mientras habla por teléfono. Si la invitas a salir, los conciertos y las exposiciones son muy buena idea, y para una luna de miel piensa en las cataratas del Niágara o en el Gran Cañón del Colorado. La majestuosidad de la naturaleza la dejará arrobada.
Si el Niágara resulta demasiado caro, entonces llévala a un parque de diversiones. Probablemente, le encantará andar en la rueda giratoria, sintiendo el viento en las mejillas y escuchando la música del organillo. (La montaña rusa les llamará la atención a sus hermanas de Aries y de Géminis.) Es rara la mujer Tauro que nunca haya estado en una granja ni viajado por el país como autostopista, y a quien no le guste montar a caballo e ir de pesca. Con toda su sensualidad, la mujer Tauro tiene en el fondo de su corazón una vena retozona. La tierra la atrae con su llamada seductora, y ella responde echando los brazos al cuello de Madre Natura, con auténtico arrebato. Si quieres que con la misma autenticidad te abrace a ti, procura no poner música estridente, no comer ajo sin hacer gárgaras después y no vestir con colores disonantes.
Por último, está el sentido del tacto. Las mujeres Tauro son de las que se quejan de que tu pullover <<raspa>>; su tacto no resulta <<grato>>. Son poco menos que capaces de decir el color de una tela, acariciándola con los ojos cerrados. Los tejidos que usen serán suaves y agradables al tacto, nunca irritantes, y lo más probable es que Tauro se vista con sencillez y buen gusto.
Su naturaleza sensual tal vez no llegue al punto de usar ropa interior de encajes y vestidos rebuscados (a no ser que haya un ascendente en Leo o Piscis, o influencia lunar). Prefiere la ropa sencilla y deportiva, los conjuntos caros pero sin exceso de adornos y detalles, y en el vestir persigue ante todo la comodidad; también en las tiendas prevalece su sentido práctico. 
A medida que la conozcas mejor, te darás cuenta de que esta muchacha puede ser una torre de fuerza. Rara vez se muestra exigente, salvo en lo que se refiere a lealtad, y su disposición es generalmente estable, terrenal y agradable. A la gente le encantan sus modales fáciles y directos; Tauro es tan calmante como un baño templado. Y probablemente a ella le gusten los baños templados, con montones de aceites, lociones y burbujas. Es frecuente que el cuarto de baño de una mujer Tauro parezca el apartamento privado de Cleopatra, y uno puede esperar ver aparecer un esclavo con un abanico de hojas de palmera.
Tal vez tengas que aprender por dura experiencia que a una mujer de este signo no le gusta que la contradigan, especialmente en público; pero eso puedes evitárselo teniendo presente las características de su signo solar. Recuerda que le gusta hacer las cosas con lentitud. Si la urges o la presionas se irritará, y no es prudente hacer irritar a una mujer Tauro. Su tiempo puede ir desde lento a deliberado y persistente; es raro que se muestre impulsiva, pero si la pinchas puede llegar a ser violenta.
La maternidad le sienta a las mil maravillas. Se adecua armoniosamente a su disposición serena y combina a la perfección con lo bovino de su naturaleza. Tauro es tierna con los bebés y adora a los chiquillos, pero a medida que crecen, tiende a mostrarse demasiado estricta y exigente con los niños. En las mujeres Tauro hay una vena de inflexible terquedad que hace que les resulte difícil aceptar los múltiples y confusos cambios de la adolescencia. La madre Tauro se enoja cuando no se respeta su disciplina. No aguanta desobediencias ni desafíos, que despiertan toda la furia del Toro  .También se le hace difícil tolerar la ociosi dad o el desaliño, de modo que lo más probable es que los chicos aprendan a mantener la pulcritud en su cuarto.
El amor de este signo por la belleza y la armonía impide que los nativos acepten con calma la falta de esmero y la dejadez.
Hijos desordenados y casa desarreglada pueden hacer que la madre Tauro lo vea todo rojo. Fuera de estas peculiaridades, será probablemente buena madre y, con los años, sus hijos encontrarán en ella más bien una amiga que una imagen materna. La mayoría de los retoños de una mujer de mayo la recuerdan como una madre cálida y maternal durante sus años de infancia, y una compañera con gran sentido del humor con el correr del tiempo. Los años intermedios, aquellos en que la impaciencia juvenil choca con la firme determinación del Toro, pueden dejar algunos recuerdos desagradables. Pero la madre Tauro defenderá leal y valientemente a sus hijos de los peligros externos y les enseñará a imitar su propia honradez y valentía.
Las mujeres Tauro jamás son remilgadas. Es raro verlas llorar o quejarse. Son las mujeres que sin decir palabra se ponen a trabajar hasta que el marido termine sus estudios de medicina o toman un trabajo para hacer en casa si la familia pasa temporalmente por una crisis financiera. Pese a la lenta deliberación de sus movimientos y a su frecuente necesidad de descanso, las mujeres Tauro no tienen nada de holgazanas; trabajan con empeño. Son capaces de treparse a una escalera para rascar o pintar las paredes con la fuerza de un hombre, pero necesitan de una siesta por las tardes, para recuperar fuerzas. Tauro marcha orgullosamente junto a su hombre, y es raro que intente dejarlo atrás o cobijarse en su sombra. Más de una mujer Tauro ayuda en sus estudios a su marido, si él está siguiendo cursos especiales en su carrera profesional, o le pasa a máquina la correspondencia comercial que él trae de su despacho. En estas cosas, es una compañera excelente. A las mujeres Tauro les disgustan todas las formas de debilidad.
Su impasibilidad ante el dolor o el estrés emocional es casi milagrosa, y en ocasiones supera incluso a la de la mujer Escorpio.
Es de las que se quedan en vela noche tras noche, cuidando a un niño enfermo, y ruegan por su sa-lud con una fe sólida como una roca, y de las que tiernamente pueden devolver la esperanza a un hombre a quien el mundo ha golpeado, infundiéndole confianza con su propia intrepidez. Es tan confiable y predecible como un reloj de pie, tan capaz de arreglar una tubería rota o de cambiar un fusible quemado como de hor-near un pastel de cerezas o coser un botón. En su corazón hay siempre lugar suficiente y amor bastante para acoger en su hogar a amigos y extraños, y su casa será un puerto para quien acaba de salir de una tormenta.


2 comentarios:

  1. Hola:
    No sé si estoy deacuerdo con todo lo que dices sobre Turo, pero sí con la mayoría. Soy una Taurina y me llamo Tiquicia. Tu publicación es muy interesante

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    1. Hola Tiquicia,

      Tauro es mi signo preferido (también por la compatibilidad yo soy piscis). Siempre tenemos que tener en cuenta el resto de planetas en la carta astral, pero básicamente hay características generales que son del signo.

      Encantada de conocerte. Cualquier cosa que quieras preguntarme aquí me tienes.

      Saludos,
      Merche

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